Desafíos de la geopolítica hidráulica: las guerras del agua que se avecinan por Damián Jacubovich



Desafíos de la geopolítica hidráulica: las guerras del agua que se avecinan
En acentuada escasez,  distribuida de manera irregular en el planeta, derrochada por la falta de concientización de las sociedades en general, y contaminada de manera escandalosa en el transcurso de las últimas décadas, el agua dulce llamada “oro azul” por su creciente valor así como su rol fundamental en el sostenimiento de todas las formas vida del planeta se encuentra en la actualidad en el corazón mismo de la geo-estrategia y de la geopolítica de todas las naciones del mundo.

Algunas estadísticas
El  97,5 % aprox del agua del planeta es salada, por lo tanto, no utilizable para consumo humano ni para la industria. El 1,5% se encuentra congelado en los polos ártico y antártico, por lo que en consecuencia tan sólo entre el 0,7 % y el 1% del agua del mundo mantiene la vida sobre la tierra. Pese a que en el año 2010 las Naciones Unidas declararon  el acceso al agua potable como un derecho humano, el agua insalubre sigue siendo la primera causa de muertes en el mundo. La ONG francesa Solidaridad Internacional publicó un informe para el 7mo Foro sobre el Agua realizado en el 2015 en Corea del Sur, por demás alarmante. Aproximadamente 7.500 individuos -de los cuáles 5.000 niños-,  mueren diariamente  por la falta de saneamiento del agua. 2.600 millones de personas no tienen acceso a fuentes de agua sanas,  y más de 1.800 millones de personas se ven afectadas en el uso cotidiano del agua por presencia de materia fecal, plaguicidas y químicos de altísima toxicidad.
Los problemas relacionados con el acceso al agua causan diez veces más muertes que todas las guerras del planeta cada año. Un habitante de la tierra sobre siete no tiene acceso a un agua de calidad. Según las previsiones para el año 2025 aproximadamente 1.800 millones de personas vivirán en regiones que presentarán absoluta escasez de agua como consecuencia del calentamiento global y el aumento demográfico; lo que podría generar flujos migratorios difíciles de controlar, dando espacio a una nueva figura para la legislación internacional: el refugiado climático. Más datos. Al principio del siglo, el volumen promedio de agua dulce por persona era 7.800 metros cúbicos. Será de 5100 en 2025. Qué decir del ciudadano de Medio Oriente que dispone solo de 700 metros cúbicos de agua promedio por año.
La geopolítica del agua presenta en consecuencia un desafío civilizatorio que abarca los niveles políticos, económicos y sociales en todas las escalas. Las razones de esta crisis son numerosas: el aumento de la población en los últimos 150 años pasó de 1.100 millones de habitantes a más de 7.500 millones, el cambio en las costumbres alimenticias que lleva a un uso desmedido del agua para la ganadería y la agricultura tecnificada y de mono-cultivo, el creciente consumo de alimentos que precisan más irrigación. Para dar una idea de este último aspecto, según el especialista francés en problemas de seguridad relacionados con el agua, Franck Galland, se calcula que los alimentos que consume un vegetariano en un día en Europa implica un consumo de 2400 litros de agua en tanto que en los Estados Unidos para obtener un 1 kilo de carne se necesitan 15.000 litros de agua. Otro factor agravante de la crisis es el cambio climático y el calentamiento global que empeora  la crisis hídrica afectando fuertemente la disposición, los ciclos y el flujo del agua dulce. Estos son, por citar algunos, las principales razones que hacen del agua, un elemento a tener cada vez más en cuenta a la hora de analizar la geopolítica mundial del siglo XXI.
Geopolítica mundial hídrica
Todas las civilizaciones han florecido junto a grandes reservas de agua, ríos, lagos, acuíferos, desde la Mesopotamia hasta las grandes ciudades europeas, por lo que para los geopolitólogos el agua es considerada como un elemento de estabilidad interna y de soberanía y por lo tanto se encuentra presente en el dibujo de las fronteras, en las guerras y las migraciones, jugando de esta manera un rol esencial en la territorialización de los Estados del planeta.
Mientras que la atención del mundo entero se sigue centrando especialmente en los combustibles fósiles, hoy el acceso al agua para las naciones, es ya eje de numerosos conflictos, también llamadas “violencias hidráulicas”. Los ejemplos de estas fuertes tensiones por los recursos hídricos abundan: Etiopía, Uganda, Egipto y Sudan por el Río Nilo, México y Estados Unidos por el Río Colorado, etc… y no solamente entre países, sino también entre comunidades, sin dejar de mencionar los lobbies de las grandes corporaciones mundiales mineras, petroleras y de agro-industriales.
Frente a este panorama en dónde el agua dulce aumenta exponencialmente su valor, el negocio del embotellamiento del agua así como de la privatización del servicio no puede dejar de mencionarse. El caso del gigante Nestlé, líder mundial en el mercado del agua mineral resulta de lo más esclarecedor. Mientras que millones de personas no poseen acceso al agua potable, el gigante suizo presenta en la actualidad al menos una embotelladora en cada país. Poco tiempo atrás, el CEO de la firma Nestlé, Brabeck-Letmathe, conocido también como el Sr. Nestlé declaró: “El agua, es una materia prima, y como todas ellas, debe necesariamente tener un valor comercial, debe ser privatizada y comercializada” y remarcó que “el agua no es un derecho humano, es un negocio”. El investigador argentino del Centro Cultural de la Cooperación, Nicolás Gutman reafirma lo dicho al sostener que “en la peor sequía en California que se tenga memoria, Nestlé continua embotellando agua mientras que el gobernador implanta medidas de restricción de uso a toda la población e impone severas multas a los ciudadanos. La empresa no declara las cantidades extraídas y lucra utilizando millones de litros de agua para el proceso de embotellado y logística, negándose a pagar más de lo que acordó hace 20 años con el estado de California”.
Nicolás Gutman continúa señalando que en nuestra región las guerras del agua en el comienzo de nuevas realidades y nos recuerda que en septiembre de 1999, impuesto  por el  Banco Mundial, la multinacional Bechtel firmó un contrato leonino con Hugo Banzer presidente y antiguo dictador de Bolivia, para privatizar el servicio de suministro de agua a Cochabamba. Los más pobres se quedaron literalmente sin agua porque la empresa estadounidense Bechtel, elevó las tarifas un 130%, y la población decidió tomar las calles cuando la ley les prohibió recoger agua de lluvia. Estas acciones culminaron en las protestas de la guerra del agua de 2000.
Suramérica y el agua dulce: de nada sirve tener recursos sino se sabe gestionarlo
El Acuífero Guaraní se sitúa en el continente suramericano y constituye la reserva subterránea de agua dulce más grande del mundo. De esta manera con aproximadamente un 6% de la población mundial, nuestro continente posee casi un 33% de los recursos de agua dulce del planeta. Con  3.100 m3 de uso de agua per cápita por año, la región suramericana duplica el promedio  mundial. Todos los  países de la región cuentan con un acceso catalogado entre alto y muy alto en razón de su disponibilidad. Sin embargo resulta de suma importancia señalar que la disponibilidad del recurso varía significativamente y presenta problemas relacionados con la desigualdad e inequidad de nuestra región, En ese sentido países como Perú, El Salvador y México  experimentan una seria escasez de agua también llamado “stress hídrico”. Además del Acuífero Guaraní que supera en tamaño a España, Francia y Portugal juntos, existe en América Latina grandes ríos como lo son el Amazonas, el Orinoco o el Magdalena, si a esto se suman las nieves eternas de las cordilleras y los glaciares del Cono Sur, América Latina dispone de 65% del agua dulce del mundo, según cálculos del Programa Ambiental de las Naciones Unidas (UNEP).
Finalmente en esta enumeración de los desafíos que engloban la geopolítica del agua tampoco puede dejar de mencionar el problema del extractivismo. En nuestro continente, la problemática resulta más que evidente al predominar un modelo de desarrollo extractivista que, basado en la extracción masiva de materias primas destinadas principalmente a la exportación, no sólo profundiza la deforestación y quiebra así el ciclo vital del agua, sino que también demanda grandes cantidades de este elemento y contamina de forma creciente las fuentes hídricas. El caso de la minería en Chile es categórico en ese sentido. Según investigador Franck Galland cada tonelada de cobre extraída cuesta 500 litros de agua y si encima tenemos en cuenta que gran parte de la extracción se sitúa en la zona desértica de Atacama, el valor de cada litro de agua no hace más que aumentar. El diario chileno el Mercurio va aún más lejos al publicar un informe señalando que la minería en Chile, consume por día el equivalente al consumo de agua de 23 millones de personas. Y esto es tan solo un ejemplo.
Existen entonces numerosas razones para explicar los cada vez más conflictos existentes alrededor del tema del agua: desde la devastación ambiental, pasando por la creciente escasez de este preciado líquido hasta los intereses del negocio del agua embotellada. Frente a este panorama no es de extrañar  que la geopolítica y el negocio del agua se han vuelto una de los objetivos claves, no solamente de los gobiernos del mundo, sino también de las multinacionales y de la elite mundial. Resta preguntarse frente a la inmensidad de los recursos hídricos que posee el continente latinoamericano (una de las tantas riquezas naturales de la región), ¿cuál será la geo-estrategia militar de defensa latinoamericana pensando en las guerras del agua que se vienen, a sabiendas que si se suman todos los presupuestos anuales militares de la región, América Latina no representa ni siquiera el 5% del total mundial? 

Bibliografía
Frank, GALLAND « Le grand jeu. Chroniques géopolitiques de l’eau », CNRS Edition, Francia, 2014.
Alexandre, TAITHE, « L’eau, un bien un droit. Tensions et opportunités », éditions L’Harmattan 2008.
Nicolás, GUTMÁN, investigador Centro Cultural Cooperación, entrevista para el programa de televisión Humos & Espejos, la Guerra del Agua, Universidad de La Plata, Argentina, 2016.
Nicolás GUTMAN, “Argentina en la frontera minera”, ed Centro Cultura de la Cooperación Floreal Gorrini, Argentina, 2014.
Ayed, HABID “Agua y poder. Geopolítica de los recursos hidráulicos de Oriente Próximo”, Barcelona, Edicions Bellaterra, 2001.
“El libro del agua”, varios autores,  Editorial Debate, Random House Mondadori, Barcelona, 2008
Hovann H. Simonian, R. Hrair,  « Troubled Waters: The Geopolitics of the Caspian Region » ed IBTAURIS, EE.UU, 2003.
Mónica Bruckmann, « Recursos Naturales y la Geopolítica de la Integración Sudamericana”, Industrial Gráfica San Remo S.A.C., 2012.
Sitios web consultados
Solidarités International: http://www.solidarites.org/
SIPRI : http://www.sipri.org/

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