Consecuencias geopolíticas de la batalla de Mosul

Por Damián Jacubovich analista internacional y geopolitólogo

En Julio del 2017 las fuerzas armadas iraquíes, junto con milicias armadas, tropas kurdas y la coalición internacional (encabezadas por Estados Unidos, Francia y Reino Unido) reconquistan de las manos de DAESH o Estado Islámico, la ciudad de Mosul, recordemos que Mosul es la segunda ciudad de Irak.
Dicha batalla se ha dado en llamar la Batalla de Mosul, batalla iniciada en 2016 y que llevaba en el momento de la llamada liberación de Mosul más de 9 meses de enfrentamiento. De esta manera la ciudad de Mosul ocupada desde 2014 por la organización terrorista, ha quedado después de su "liberación", totalmente en ruinas. Volveremos más adelante sobre este tema.

Dimensiones geoestratégicas de la batalla de Mosul
Para numerosos geopolitólogos, esta derrota del Estado Islámico (EI) representa tal vez una de la más importante del plano de visto territorial y estratégico, ya que Mosul era ni más ni menos que la Capital del proclamando Califato del Estado Islámico en Irak (junto con Al Raqa en Siria) .
De esta misma capital de Mosul, es de dónde Abu Bakr al-Baghdadi se autoproclamó Califa de esta organización.
Luego de la batalla de Mosul, las estadísticas indican que la Organización Terrorista El Estado Islámico retrocedió, desde su apogeo, un 70 % del territorio. Esta “pseudo” derrota territorial (aún queda la ciudad de Al Raqa en Siria que no debería tardar en caer en los próximos años / meses), implica numerosas consecuencias, pasaremos a detallar alguna de ellas:

Consecuencias para el Estado Islámico de la derrota de la Batalla de Mosul
Luego de esta derrota territorial, el EI deberá de seguro consolidar su transformación y/o mutación. Hasta ahora se trataba en muchos sentidos de un adversario híbrido para Occidente ya que combinaba capacidades militares clásicas como artillería, tanques, misiles y operaba en ciertos escenarios como los Estados tradicionales y por otro lado, esta organización también lleva a cabo prácticas de terrorismo internacional implementando acciones de guerrillas, propaganda en los medios de comunicación, etc.. Uno entonces imagina una acentuada (pero no total) desaparición de esa organización territorial que apuntaba en algún momento a convertirse en Estado con Instituciones y una forma primaria de administración por parte del EI. Los Djadistas se ven reducidos nuevamente a un ejército en la sombra.
Pero atención que las celebraciones que recorrieron el mundo tras la victoria en Mosul Irak no implican en abosluto la derrota el fin de la Organización terrorista. Es importante de entender que se trata solamente del fin del Estado Islámico provisto de un territorio. Es cierto que la batalla de Mosul puede representar un golpe mortal al autoproclamado califato; pero puede constituir el inicio o el regreso a una nueva fase — tan o mas aterrorizadora que la anterior, a sabiendas que la principal arma del EI, no representa su fuerza de choque ni su despliegue territorial, sino este marketing del terror atizado por la sociedad mediática mundial. Estos últimos tiempos, a medida que iba cediendo terreno en Mosul  y en Al Raqa, el EI a retomado rapidamente la forma de un grupo insurreccionalen la más pura tradición terrorista. 
Numerosos combatientes volverán a sus países: Filipinas, Chechenia, Libia y en Europa, en donde seguramente se pondrán a "trabajar" para desarrollar el terrorismo regional, proyectando de esta manera el modo operatorio del Estado Islámico que constituye una red con ramificaciones y un centro de decisión internacional.

Consecuencias para Medio Oriente después de la batalla de Mosul
Una de las fuerzas militares decisivas en la recuperación de la ciudad de Mosul ha sido sin dudas los Kurdos de Irak. El pueblo kurdo es una etnia sin Estado, la mas numerosa del planeta con 40 millones aproximadamente, su territorio se encuentra repartido entre cuatro Estados actuales: Turquía, Irak, Irán y Siria, a los cuales hay que añadir un pequeño enclave en Armenia. Tras el fin de la Primera Guerra Mundial, con el Imperio otomano en proceso de desintegración, en 1920, las potencias se reparten el mundo, y prometen la creación de un Estado Kurdo mediante el fallido proyecto del Tratado de Sèvres, que nunca fue ratificado ni entró en vigor. Este tratado reconocía el derecho a la autodeterminación de las nacionalidades de los antiguos imperios y preveía como dijimos  la creación de un Estado kurdo. A partir de ahi dentro del imaginario de los pueblos kurdos, el reconocimiento de un Estado Kurdo (El Kurdistan) ha sido el objetivo máximo de todas las organizaciones políticas kurdas repartidas en los diferentes países. Como mencionado anteriormente el rol de los Kurdos de Irak en la liberación de Mosul ha sido determinante, y los ha posicionado como actor clave en la lucha contra el DAESH en Irak. Los dirigentes kurdos iraquíes saben bien que si existe una remota chance de conseguir la independencia kurda al menos en el Estado de Irak es ahora o nunca. En septiembre del 2017 se realiza un muy polémico referéndum para esto. Habrá que ver cual es la posición iraquí al respecto. Los iraquíes son actualmente 60 % chiita y un 40% sunita, 20% de los sunitas son kurdos, de darse la independencia kurda, Irak quedaría ultra chiita con aprox 80% de población chiita y 20% sunita. Por supuesto que esta posibilidad de independencia kurda no deja indiferente a los otros estados con población kurda, sobre todo Turquia, y también Iran y Siria.

Consecuencias para Europa. 
Numeroso expertos en geopolítica lo habían anticipado y siguen levantando la alerta. El retroceso del Estado Islámico en la mayoria de Medio Oriente, salvo quizás en Yemen, IS ha provocado un cambio en la estrategia de ISIS, ahora el combate para los numerosos djadistas  europeos, ya no es en Medio Oriente. La Yihad, de alguna manera la "militancia terrorista" por DAESH debe hacerse en los países de orígenes.

Cobertura mediática de la Batalla de Mosul en comparación con la recuperación de Alep
La batalla de Alep ha sido para los numerosos analistas y geopolitólogos "no alineados", uno de los mayores fracasos del periodismo occidental de estos últimos años. La cobertura de Alep se caracterizó por la difusión de imágenes atroces de las poblaciones civiles tomadas entonces como blanco, así como la transmisión permanente de testimonios insoportables por lo dolorosos. Parecía que en la batalla de Alep, Occidente redescubría todo el horror de la guerra en el medio urbano. La prensa internacional occidental describía entonces la batalla de Alep como lisa y llanamente una exterminación, en dónde la ciudad entera se veía arasada por un sin fin de bombas de origen de ruso que sacudían de manera indiscriminada tanto a civiles como a rebeldes; mientras que las fuerzas de Assad violaban y torturaban todo lo que  encontraban en su camino.
"Curiosamente", a la inversa de lo ocurrido en Alep, durante la batalla de Mosul, los disparos aéreos efectuados por la coalición occidental parecerían haber sido de una increíble precisión, permitiendo al ejército irakí y aliados, liberar la ciudad ocupada casi en una algarabía general. De los 9 meses de terror vividos en Mosul, nunca sabremos nada o casi nada.
La historia de estas dos batallas, comparables en muchos aspectos, demuestra como el tratamiento de la "misma información" puede ser radicalmente opuesta, diferencias que de seguro volverán a presentarse en la cobertura de Al Raqa, la próxima gran batalla que se librará en la ciudad siria. 
 

Consecuencias migratorias
Se calcula que como consecuencia de los 9 meses que ha durado la recuperación de Mosul ha habido unos 40.000 muertos y desplazados cuya cifras oscilan entre 500.000 y 1.000.0000. Esto solo respecto a Mosul. El tema de los desplazados y la consecuencias geopolíticas debido a la reconfiguración del mapa demográgráfico en Medio Oriente si bien es aún dificil de calcular, el impacto no ha de ser poco. Como ejemplo basta de ver la situación del Líbano, que desde que se ha iniciado el conflicto en Siria ha aumento su población en más de un tercio debido a la llegada de los migrantes sirios.

Geopolítica de Corea del Norte y Corea del Sur



Por Damián Jacubovich, analista internacional y geopolitólogo

El conflicto que ha dividido las dos Coreas lleva ya más de 6 décadas. Si bien oficialmente ambos países han declarado siempre el deseo de reunificarse, la desconfianza de una y otra parte marca el paso: del lado de Corea del Norte porque la reunificación podría cuestionar su existencia misma y del lado de Corea del Sur, el costo de la reunificación podría resultar gigantesco teniendo en cuenta la diferencia económica entre ambos países. 
La actualidad marca una escalada importante de las tensiones geopolíticas en la península de Corea; la imprevisibilidad, de alguna manera, es la palabra que podría resumir la situación de esta región del planeta.
Los orígenes de la división de Corea se remonta a 1948 cuando la Unión Soviética y Estados Unidos acordaron dividir la península por el paralelo 38, el norte (Corea del Norte) quedó ocupado por tropas soviéticas y el sur (Corea del Sur) por tropas estadounidenses.
En la actualidad, por el lado de Corea del Norte, las llamadas “provocaciones militares” por parte del régimen de Pyongyang (capital de Corea del Norte) se repiten periódicamente mediante lanzamientos de misiles en la zona, preocupando no solamente a sus vecinos sino a toda la comunidad internacional en general, teniendo en cuenta la probada capacidad nuclear que  gobierno de Kim Jong-un  (máxima autoridad de Corea del Norte)  posee.
Por el lado de Corea del Sur, luego de meses de un vacío de poder provocado por el tsunami político ocasionado por el destape de un escandaloso caso de corrupción que culminó con la detención y destitución fulminante de la ex presidente Park Geun-Hye; el 10 de mayo del 2017 asumió el nuevo presidente Moon Jae-in, surgido del campo demócrata poniendo fin a 10 años de gobierno conservador. Al menos durante la campaña, el flamante presidente aseguró querer reanudar el diálogo con Corea del Norte, habrá que ver entonces que indican los acontecimientos. Finalmente cabe mencionar que en parte de la población de Corea del Sur, el sentimiento anti estadounidense se acrecenta debido a la reciente instalación en el país del escudo THAAD y la numerosa presencia de militares estadounidenses en el país (sumando Japón y Corea del Sur, estos dos países representan la porción del planeta en donde Estados Unidos cuenta con la mayor cantidad de efectivos militares en el extranjero).  
Por el lado de los Estados Unidos, pese a las promesas de campañas de Donald Trump de lanzar un diálogo bilateral con el régimen de Corea del Norte en pos de solucionar esta longeva disputa, hasta el día de hoy, el gobierno “trumpeano” se ha caracterizado por una diplomacia coercitiva hacia el régimen de Corea del Norte que no ha hecho más que aumentar las tensiones. Cabe mencionar que el hecho de que Estados Unidos haya iniciado la implementación del escudo antimisiles Thaad en Corea del Sur, tampoco ha ayudado a mejorar las relaciones ni con el régimen de Pyongyang ni con China, preocupado por la presencia militar de la superpotencia estadounidense en la zona de Asia Pacífico y más precisamente en la Península de Corea.
Efectivamente, en esta zona caliente de la geopolítica mundial, lo menos que se puede indicar, es que los principales actores involucrados conllevan intereses y preocupaciones diversas a la hora de buscar y lograr una largamente esperada salida pacífica a este conflicto que opone las dos Coreas.

Bibliografía de consulta

POMMERAT Joel, La réunification des deux corées, ed Actes-Sud-Papiers, 2013
MALOVIC Dorian, Corea del Norte en 100 preguntas, ed Tallandier, 2016.

Sitios internet consultados
BBC Mundo, Cómo es el Thaad, el poderoso sistema antimisiles de Estados Unidos que ya está operativo en Corea del Sur y por qué causa tanta polémica, 02/05/2017 : http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-39195545



Los bombardeos del Sr Trump: geopolítica de los Estados Unidos


Por Damián Jacubovich, analista internacional y geopolitólogo


"La peligros receta de bombardear y subir en las encuestas"
Hace pocos días, Estados Unidos lanzó sobre un conjunto de túneles utilizados por el Estado Islámico en Afganistán (cerca de Kabul) la bomba BU 43/B, conocida como la “Madre de todas las bombas”.
El proyectil tiene 9 metros de altura y 10.000 kilos de peso y es construido por la sociedad Dynetics, basada en Alabam, Estados Unidos. El Pentágono ya ha comandado unas 20 bombas, a costo de 16 millones de dólares cada una.
Arriba de la BU 43/B se encuentra solamente la bomba nuclear; aunque lejos de ser comparable ya que no es radioactiva, su radio de destrucción resulta de 1,6 km a la redonda.
El lanzamiento de esta bomba se produce una semana después del ataque a Siria, a poco más de 60 días de haber “cañoneado” Yemen y, cuando, además, Trump ha declarado proponerse “arreglar” el problema de Corea del Norte. Para un presidente que se había pronunciado por querer retirar Estados Unidos de guerras lejanas, costosas e inútiles, la cuestión suena, como mínimo, bastante contradictoria.
Efectivamente cabe señalar que asistimos a un importantísimo golpe de timón en materia de política internacional por parte del impredecible Sr. Trump, quien había anunciado en sus discursos de campaña llevar una política aislacionista.
Ante este nuevo acto bélico, parte de la prensa norteamericana, se pregunta acerca de la verdadera estrategia que busca implementar el presidente estadounidense contra el Estado Islámico así como sobre un eventual mensaje que estaría tratando de “hacer llegar” a ciertos estados como Irán y la ya mencionada Corea del Norte.
Sin embargo, dentro de tanta confusión, algunas cosas van quedando más claras, que al menos por ahora, bajo la era Trump y a diferencia de la era Obama, Washington pone más el acento sobre la acción militar que sobre la diplomática.
Finalmente, tampoco pueden dejar de mencionarse dos hechos de no poca importancia: el primero es que estos bombardeos se producen sin el aval de las Naciones Unidas y sin ni siquiera el visto bueno del Consejo de la Seguridad de la ONU; y el segundo es que la popularidad de Trump luego de cada uno de estos bombardeos ha ido en aumento en la sociedad estadounidense, logrando su pico luego del bombardeo a Siria, ¿golpe de comunicación premeditado?… nadie se encuentra en la conciencia del presidente estadounidense como para juzgarlo; pero lo cual no quita que las figuraciones no tejan de ser muy preocupantes a corto, mediano y largo plazo.