Geopolítica del Paraguay 2016: los desafíos del presidente Horacio Cartes

Con la llegada de Horacio Cartes al poder (ver quién es Horacio Cartes por Wikipedia), Paraguay comienza un nuevo ciclo socio-político, tratando de dejar atrás, la fragilidad democrática que ha resultado para la región, el golpe de estado al ex presidente Fernando Lugo. Los desafíos de la nueva administración son enormes sobre todo en el orden de lo social, en donde Paraguay presenta enorme deudas para con su población.

La paradoja de la urgencia y la paciencia para la geopolítica paraguaya


Lejos de la realidad del siglo XIX en donde Paraguay se consolidaba como potencia continental para luego ser diezmada en una guerra cruel y fratricida que necesitó de la unión de la Argentina, Brasil, Uruguay y del apoyo militar y logísitico de la entonces primer potencia del planeta Inglaterra para ser vencido y destruído, hoy en el siglo XXI, contempla un Paraguay que necesita urgente cambios estructurales y de manera urgente; pero bien es sabido que los cambios se deben de hacer de a poco y entre todos. De seguro que el buen ex-obispo debera alternar urgencia con paciencia.

El presente latinoamericano pone en evidencia la necesidad de integrar a todos los sectores sociales a los diferentes proyectos nacionales del continente.

El gran desafío del gobierno es integrar a las clases más pudientes al proyecto de nación que cada país está construyendo.
La interculturalidad, es decir la accepatación de un otro con una cosmovisión diferente aparece en este siglo XXI como una instancia superadora del marxismo y del liberalismo, invitando a armonizar los conflictos de las clases sociales.

Golpe de Estado en Paraguay, destitución fulminante de Fernando Lugo

Para la mayoría de los analistas de la geopolítica latinoamericana, el golpe de Estado, es decir, la destitución fulminante (menos de dos horas estipuladas para la defensa)  del ahora ex presidente paraguayo Fernando Lugo en favor del ahora nuevo presidente Federico Franco constituyen una de las nuevas figuras jurídicas del siglo XXI, los llamados "golpes de estados democráticos". 
Para mucho, un caso similar al de Honduras en aquel golpe de Estado al ex presidente Manuel Zelaya. 
Si bien entre las dos rupturas del orden democrático existen matices de importancia; la postura del bloque regional suramericano hacia el nuevo Paraguay de Federico Franco será sin dudas muy  similar a la tomada respecto de Honduras, con la diferencia de que en este caso se trata de un país miembro.
Ya el bloque regional UNASUR y el MERCOSUR han aplicado la llamada"cláusula democrática". Esta cláusula democrática permite a los bloques regionales suramericanos UNASUR y MERCOSUR  de suspender hasta se restablezca el orden democrático la suspensión de Paraguay de dichos bloques. Pudiendo a futuro si necesario, establecer el cierre de las fronteras terrestres, la suspensión o limitación del comercio continental, suspensión del tráfico aéreo y marítimo, bloqueo de las comunicaciones y la provisión de energía, servicios y suministros.

Lo significativo para América Latina, y más precisamente América del Sur,  es recordar la importancia  del Paraguay en la actual geopolítica suramericana. En este sentido basta con mencionar al Paraguay como miembro pleno de UNASUR yMERCOSUR. Además es sumamente importante recordar que es la propia asamblea paraguaya la que estaba trabando el ingreso de Venezuela como miembro pleno del bloque regional económico MERCOSUR. La suspensión de Paraguay facilita en ese sentido el ingreso de Venezuela como miembro pleno del bloque regional.  


El nuevo mandatario Federico Franco, enterado del rechazo casi unánime de los presidente de la región suramericana, instruyó a su Cancillería a tomar contacto con todos los países del bloque para "suavizar y mantener relaciones armónicas", pero dejó clara su negativa a aceptar la inclusión de Venezuela como socio del bloque regional de comercio MERCOSUR.

Resumen de la presidencia de Fernando Lugo
En 3 años de mandato, la gran problemática de Fernando Lugo  ha sido sin dudas poder asegurar la gobernabilidad de su propia gestión. No es un detalle anodino, en la historia del Paraguay, vale recordarlo, por primera vez en 61 años asumía como presidente una persona no perteneciente al tradicional Partido Colorado. La historia dirá como sigue la vapuleada historia democrática de esta nación hermana.